Comisión Mixta para el estudio y elaboración del informe de segunda discusión del Proyecto de Ley Orgánica de Transparencia, Divulgación y Acceso a la Información Pública.
Son comisiones que debido a su interés común por diferentes comisiones permanentes, se crean para realizar el estudio de un proyecto de ley o de una problemática en particular hasta presentar el informe final ante la plenaria.
Integrantes
- Simón Calzadilla (MVP-Aragua) Presidente
- Carlos Michelngelli (AD-Anzoátegui) Vicepresidente
- Ismael García (PJ-Aragua)
- Mariela Magallanes (CausaR-Aragua)
- Olivia Lozano (VP-Bolívar)
- Nora Bracho (UNT-Zulia)
- Marialbert Barrios (PJ-Dtto. Capital)
- Winston Flores (Vente-Varga) Suplente
- Ismael León (VP-Dtto. Capital) Suplente
Informe final de la Comisión
- Informe final de la Comisión Mixta
Resucita la Comisión para la Revolución Judicial encabezada por Diosdado Cabello
Foto AP-Ariana Cubillos
Transparencia Venezuela, 24 de febrero de 2026. Primero fue el anuncio a finales de enero de la sexta reforma judicial del chavismo desde 1999. Luego fue la tarea de revisar los casos no contemplados por la Ley de Amnistía. Ambas actividades fueron asignadas a la Comisión para la Revolución Judicial, que preside Diosdado Cabello, ministro del Interior y vicepresidente Sectorial de Política, Seguridad Ciudadana y Paz.
¿La sexta reforma judicial?
Casi un lustro después de que Nicolás Maduro anunciara “una revolución que estremezca, que sacuda, que transforme el sistema de justicia del país”, su sucesora, Delcy Rodríguez, ha retomado la idea.
“He decidido convocar a una gran consulta nacional por un nuevo sistema de justicia y pido la colaboración de todos”, anunció el 30 de enero la presidenta encargada durante el acto de apertura de actividades judiciales 2026, desde el auditorio del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
Rodríguez afirmó que la justicia venezolana continúa enfrentando serios problemas, entre los cuales mencionó “el acceso a la justicia, el retardo judicial, la corrupción judicial, que la hay y la estamos persiguiendo y castigando, tanto en el Ministerio Público como en los tribunales de la República”.
Delcy Rodríguez puso así en tela de juicio el balance de gestión hecho por la presidenta del TSJ, magistrada Caryslia Rodríguez Rodríguez, quien apenas minutos antes, había asegurado que en 2025 el Poder Judicial presentó un “incremento sustancial” de sus indicadores, con un aumento de 24,37% de las sentencias del TSJ (6.292 sentencias), más que en 2024, y un aumento de 47,67% en el resto de los juzgados (781.403 decisiones). Datos globales sin detalles ni evidencias.
Al hacer el anuncio, Delcy Rodríguez dijo que el objetivo final de la reforma judicial es que se “incorporen las formas alternativas de justicia penal y que también se integren otras formas de justicia en el ámbito civil, mercantil, comercial y social”.
Revisión de expedientes de presos políticos
El 19 de febrero, durante la promulgación de la Ley de Amnistía, Delcy Rodríguez dijo que la Comisión de Revolución Judicial, que encabeza Cabello, también participará en la revisión de los casos no contemplados en ese instrumento legal.
Sería un trabajo conjunto con la Comisión Especial de Seguimiento de la Ley de Amnistía designada por el Parlamento, presidida por Jorge Arreaza, diputado de PSUV y exyerno de Hugo Chávez, y con el Programa de Convivencia Democrática, que coordina Ernesto Villegas, ministro para la Cultura.
Motivos para desconfiar
La Comisión para la Revolución Judicial, que Maduro creó en junio de 2021, con Diosdado Cabello a la cabeza, no cumplió con sus objetivos iniciales.
Nació con la tarea de resolver, en un plazo de 60 días, problemas como el hacinamiento en los centros de detención preventiva y garantizar el paso de los reclusos de estos centros a las cárceles. Sin embargo, la huelga carcelaria en 2024 se propagó por medio centenar de establecimientos penitenciarios y reclusorios, lo que reveló que la tarea no había sido lograda.
El hecho de que Rodríguez no haya dejado claro cuándo comenzará la consulta sobre la reforma judicial, qué modalidades seguirá, cuánto tiempo durará ni quiénes podrán participar constituye otra inquietud.
Además, la participación de Cabello en el examen de los expedientes de quienes no fueron favorecidos con la Ley de Amnistía lo coloca en el centro de una de las exigencias más importantes en el momento que vive Venezuela para avanzar hacia la transición: libertad para todos los presos políticos.
La justicia es un tema recurrente del poder en Venezuela
Desde que Nicolás Maduro anunció la creación de la Comisión para la Revolución Judicial, en cada acto de inicio de actividades judiciales ha abogado por hacer “más poderosa y justa” a la justicia venezolana. Pero la realidad es que el sistema de justicia ha sido un instrumento funcional de la gestión autoritaria, represiva y corrupta.
En 2024, por ejemplo, presentó cinco acciones, como reportó Suprema Injusticia en su momento. De estas recomendaciones, apenas dos se ejecutaron (elección de jueces de paz y reactivación del programa de tribunales móviles). Las reformas a los códigos Civil y de Procedimiento Civil siguen pendientes.
Cuatro años antes, también durante un acto de inicio de actividades judiciales, Maduro llamó a revisar la justicia en términos muy autocríticos.
“Hay cosas que están mal y no es por culpa de Donald Trump (el presidente de Estados Unidos), es por culpa de nosotros (…) que nadie se sienta ofendido o triste, pero tenemos que cambiar muchas cosas (…) Por eso me atrevo a proponer a la Asamblea Nacional Constituyente que asuma y nombre una alta comisión para hacer una reforma profunda del Poder Judicial venezolano y llevar a un cambio a todas las estructuras del Poder Judicial”, dijo.
Los antecedentes no nos permiten ser optimistas, viendo a los mismos actores, prometer lo mismo. Con la designación de funcionarios señalados por el abuso, la represión y el autoritarismo no se puede construir un modelo distinto de justicia, solo por que ahora usan traje y corbata. Un nuevo sistema de justicia es urgente y una tarea compleja, para comenzar deberá estar dirigido por personas probas, independientes y con capacidad. La sociedad civil venezolana ya está trabajando en eso.
¿Liquidación exprés de misiones sin rendir cuentas?
Transparencia Venezuela, 20 de febrero de 2026. Desde hace décadas la estructura del Estado venezolano se llenó de entes públicos que sirvieron para expoliar el patrimonio público, como un sistema de control social que también sirvió para el mantenimiento de la militancia partidista y, de paso, distribuir poder y dinero a la familia presidencial, así como a sus aliados. La lista es larga.
Ahora que se anuncia la liquidación de siete de las llamadas “misiones”, Transparencia Venezuela exige la publicación de toda la información referida a la gestión de estos entes y de quienes los han estado dirigiendo todo este tiempo.
En un nuevo reporte titulado “¿Liquidación exprés de misiones sin rendir cuentas?” analizamos cuatro de las «misiones» que desaparecen y que han existido bajo un manto de opacidad y denuncias de corrupción: Fundación Propatria 2000; el Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria (Cesppa); la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales (OPPPE) y la Fundación Misión Socialista Nueva Frontera de Paz.
La Fundación Propatria 2000, por ejemplo, habría sido utilizada por la familia Maduro- Flores para negocios multimillonarios que favorecieron a su entorno, con el panameño Ramón Carretero Napolitano, poco tiempo después de la muerte de Hugo Chávez.
Entérate de los detalles en nuestro reporte completo. Haz clic aquí.
La receta de EE.UU. surte efecto sobre las flotas oscuras en enero
En el primer mes del 2026, al menos 33% de los tanqueros petroleros vistos en Venezuela eran irregulares, mientras que en diciembre representaron 47%. Fueron 99 los buques identificados con su señal AIS encendida, que representan 18 más que los vistos en diciembre (81).
La intervención directa de EE.UU en las políticas energéticas de Venezuela tras la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores provocó un cambio radical en enero: las exportaciones subieron a cerca de 800.000 bpd y los clientes se diversificaron: Estados Unidos adquirió 284.000 bpd; China 156.000 bpd; las empresas Reliance de India, Repsol de España, mientras que otras volvieron a comprar.
Transparencia Venezuela, 17 de febrero de 2026. El movimiento de la llamada flota oscura en nuestras aguas territoriales está cambiando. El monitoreo del flujo de buques en las costas de Venezuela en enero 2026, comparado con los meses previos, muestra un nuevo panorama de comercio petrolero que era de esperarse, luego de nueve intercepciones de embarcaciones y la operación militar de Estados Unidos en Venezuela.
El total de buques observados en enero de 2026 fue de 114, una cantidad cercana a la vista en diciembre de 2025 (112), pero hubo cambios significativos: los buques identificados con su señal AIS encendida son 99, la mayor cantidad desde que se realiza el monitoreo, y representan 18 más que los vistos en diciembre (81).
Del total de buques identificados (99), tenían bandera internacional 82 y 17 de Venezuela. En cambio, los buques con señales AIS apagadas fueron 15, es decir, la mitad de los vistos en diciembre (31) a través de imágenes satelitales.
Las 15 embarcaciones en modo oscuro es la menor respecto a todos los meses previos, así como el número de embarcaciones irregulares que sumaron 38, si le añadimos los 23 sancionados y furtivos identificados en este período. De tal manera que en enero 33% de los tanqueros petroleros vistos en Venezuela eran irregulares, mientras que en diciembre representaron 47%.
¿Cómo se explica esta cantidad de buques irregulares?
En diciembre los contrabandistas de crudo sancionado intentaron aumentar la cantidad comercializada y por eso se observaron más navíos oscuros, al menos 31. Probablemente el éxito del Seahorse al entrar a Venezuela el 23 de noviembre y también salir, luego de un intento de intercepción de las fuerzas armadas estadounidenses, animó la llegada de más buques en modo oscuro a finales de ese mes y principios de diciembre.
Se estima entonces que los 15 vistos con señales apagadas en enero son parte de los 31 observados en diciembre que quedaron cercados en aguas territoriales de Venezuela, junto a 18 sancionados y furtivos presentes desde noviembre, uno desde diciembre, a los que se agregan cuatro irregulares que arribaron en enero: Nabiin, Volans, PVT Azura y Olina. Este último fue interceptado y obligado a regresar a Venezuela el 9 de enero, en una operación conjunta entre Washington y Caracas, mientras los otros tres permanecen en cerca de nuestras costas.
Todos los buques interceptados desde el 10 de diciembre entraban y salían de Venezuela con sus señales AIS apagadas o emitiendo señales falsas (spoofing), por lo menos desde el mes de julio, fecha en la que inició el monitoreo de navíos por parte de Transparencia Venezuela.
Por otro lado, el seguimiento permitió comprobar que varios tanqueros fantasmas desviaron su curso de las costas venezolanas, ya en diciembre, tratando de evitar ser confiscados. Entre ellos, el Boltaris, con bandera de Benín y carga de nafta rusa con destino a Venezuela, que cambió su trayectoria el 15 de diciembre.
Otro hallazgo del seguimiento en enero, respecto a los meses previos, es el aumento de la cantidad de buques que permanecieron menos de seis días en Venezuela: 33 frente a los 17 del mes de diciembre.
En relación con las operaciones de trasiego (STS), se detectaron dos, una cantidad menor respecto al mes de diciembre (5) y de noviembre (13). Los STS ocurrieron en Caquetíos, una zona discreta, próxima al puerto de Amuay del estado Falcón, en donde se observaron operaciones irregulares en los meses previos.


El impacto comercial de la cuarentena
Las exportaciones de hidrocarburos cayeron en diciembre alrededor de 350 mil barriles diarios según Vortexa, mientras que Reuters afirma que la caída fue superior a 450 mil barriles diarios. El cerco marítimo provocó un colapso logístico, pues los tanques de almacenamiento en tierra y marítimos de Pdvsa llegaron a su tope y obligaron el cierre de pozos. Pero, la intervención directa de Estados Unidos en las políticas energéticas de Venezuela a partir de la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores provocó un cambio radical en el mes de enero; las exportaciones subieron a cerca de 800.000 bpd y los clientes se diversificaron: Estados Unidos adquirió 284.000 bpd; China 156.000 bpd; las empresas Reliance de India, Repsol de España y otras volvieron a comprar.
Habiendo sido China el principal destinatario de la exportación opaca de crudo venezolano hasta noviembre, es el país más afectado por la “cuarentena” de Estados Unidos, aunque operativamente no le genera consecuencias como nación por sus vastos almacenamientos, sí le afecta a las nuevas empresas operadoras en Venezuela como China Concord Resources, Accumes Holding, Anhui Guangda Mining Investing Co y Conbest Group C.A., beneficiarias de Contratos de Participación Productiva (CPP), acordados de forma clandestina, que les permitían la comercialización de su producción como pago por su actividad. También enfrentan desafíos las pequeñas refinerías receptoras de crudo sancionado en la provincia de Shandong, cuyas ganancias dependen de los descuentos logrados en las compras opacas a Venezuela e Irán.
¿Y cómo Delcy usa los nuevos ingresos?
Estados Unidos anunció que el gobierno encargado ha recibido desde enero USD 500 millones, pero no hay ningún reporte de cómo se han gastado esos recursos.
El compromiso de Delcy Rodríguez, anunciado por el secretario de Estado, Marco Rubio, de aumento salarial aún no se concreta y nada se ha dicho de la eliminación del control cambiario, política que ha incentivado graves y múltiples casos de corrupción y seguirá promoviendo abusos por parte de quienes mantienen el poder de arbitraje.
Tras meses de desequilibrios en el mercado cambiario, a pesar del aumento en las exportaciones en 2025, la depreciación del bolívar oficial del año pasado fue del 82,7%. El diferencial entre el dólar oficial y el dólar paralelo aceleró la inflación y generó una vez más graves discrepancias entre los precios de bienes y servicios y los salarios, lo que empeoró la pobreza de millones de personas.
El pago a precio de mercado del crudo venezolano junto al control de los recursos anunciado por el secretario de Estado, Marco Rubio, corrigieron los pronósticos de crecimiento. Hasta ahora la mejora percibida es la disminución significativa del diferencial cambiario, sin embargo, el precio del dólar oficial pasó de 301,57 bolívares el 1 de enero a 367,31 bolívares el 31 del mismo mes.










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Pdvsa y el nuevo orden petrolero de Venezuela en 2026
Transparencia Venezuela, 16 de febrero de 2026. El 3 de enero de 2026, marcó un punto de inflexión en la historia contemporánea de Venezuela. El país fue escenario de una operación militar extranjera de Estados Unidos para la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores. Este hecho no solo alteró, por primera vez en 28 años, el juego político del régimen chavista, sino que reconfiguró de forma inmediata los equilibrios geopolíticos en torno al recurso estratégico más importante de la nación: el petróleo.
En un nuevo reporte titulado Pdvsa y el nuevo orden petrolero de Venezuela en 2026 presentamos un análisis de los hechos que determinan los cambios acelerados en el sector petrolero venezolano en estos primeros días.
Para conocer los detalles haz clic aquí.





