Comisión permanente de Pueblos Indígenas

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Encargada del estudio y desarrollo de la legislación concerniente a los pueblos indígenas, la protección de los derechos, garantías y deberes que la Constitución de la República y las leyes les reconocen, y la promoción y organización de la participación en el ámbito de su competencia.

Noticias de la comisión

Aumenta la deuda externa a más de 170.360 millones de dólares

Nuevos montos que aparecen a partir del 3 de enero de 2026

Transparencia Venezuela, 5 de marzo de 2026. En octubre del 2025 Transparencia Venezuela publicó una estimación de la deuda externa de Venezuela sobre la base de cálculos realizados por expertos que sistematizaron y analizaron información de distintas fuentes. El intento de arrojar luces sobre la falta de información oficial nos dio una cifra mayúscula al cierre de 2024: Venezuela debía 164 mil 432 millones de dólares. Pero ese monto se incrementó a más de 170 mil 360 millones de dólares (170.360.597.976) en lo que va de 2026, si sumamos los nuevos montos reclamados, hasta ahora, solo por dos de las empresas que han sido socias de Pdvsa.

Este monto es referencial, pero está claro que debe ser mucho mayor. La deuda externa es un asunto en el que los venezolanos vamos a ciegas, pues no se tiene información oficial sobre cuánto se ha pagado, o si subió por intereses, si disminuyó por ventas de petróleo o cuánto se ha descontado.

La desagregación de la deuda por acreedores socios de empresas mixtas con Pdvsa para el cierre de 2024 era:

Después de la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores el 3 de enero de 2026, la empresa española Repsol hizo pública la deuda del Estado venezolano en el informe financiero anual 2025: 4.550 millones de euros, equivalentes a unos 5.460 millones de dólares, lo que representa más de cuatro veces del monto que estimamos para 2024 basados en fuentes disponibles.

Posteriormente, el director general de la empresa italiana ENI, luego de anunciar que se les permitiría recibir petróleo venezolano, gracias a una flexibilización en las sanciones, señaló que Venezuela le debe 3.000 millones de dólares, es decir, 1.713,8 millones más de lo que se había considerado.

Lo cierto es que Repsol y ENI, así como el resto de las empresas asociadas con Pdvsa que quieran reclamar sus deudas, tendrán que presentar las evidencias necesarias que respalden su reclamo, con todos los soportes exigidos por nuestro marco legal y, muy especialmente, demostrar que esas acreencias cumplen con la aprobación del Poder Legislativo constituido legítimamente.  Aunque hay que recordar que en nuestro ordenamiento legal, tantas veces modificado, se permite que Pdvsa se deude sin pasar por el control parlamentario.

¿Serán ciertas estas cifras? ¿Podrán demostrar formalmente esos montos de deuda Repsol y ENI? ¿Cuánto es la deuda real de Pdvsa o la República de Venezuela?

La deuda por laudos arbitrales representa 28% de la deuda no financiera, es una de las más importantes; esos montos ya fueron establecidos en los centros de arbitraje y muchos ya confirmados por tribunales, así que la variación será por los intereses acumulados por cada nuevo año de insolvencia.

Una tarea urgente, importante y compleja del próximo Gobierno legítimo será la negociación de la deuda externa venezolana luego la necesaria auditoría. Una negociación que debe contemplar la atención a la crisis humanitaria interna y la promoción de desarrollo para generar los recursos que permitan pagar lo adeudado con criterios de equidad y transparencia.

El reto de lograr inversiones a pesar de la cesación de pagos selectiva o default técnico no declarado desde 2017 y la amenaza de incumplimiento de compromiso, parece no ser tan relevante para algunos capitales petroleros, que ven en ese sector grandes beneficios al amparo de la promoción que viene haciendo Estados Unidos.

Por lo pronto, Delcy Rodríguez como presidenta encargada, exvicepresidenta sectorial de Economía y exministra de Economía y Finanzas tiene el deber de aclararle a los venezolanos cuánto es el saldo de deuda que reconoce el oficialismo.

Para ver nuestro microsite “Saldar la deuda, salvar Venezuela” haz clic aquí.

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Salida de Tarek William Saab de la Fiscalía no garantiza independencia

Transparencia Venezuela, 3 de marzo de 2026. El Ministerio Público ha cambiado de manos en el sentido más amplio de la expresión. 15 meses después de haber sido reelegido por la Asamblea Nacional (AN) para un nuevo período de siete años, Tarek William Saab sorprendió al presentar su renuncia. Pero, ¿presentó su renuncia por libre iniciativa? Ante la ausencia de un vicefiscal que pudiera reemplazarlo, el Parlamento designó de manera provisional al abogado Larry Devoe.

La salida de Saab es emblemática, pues era una figura cercana a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores. Su reemplazo es percibido como cercano tanto a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, como a su hermano, el presidente del Poder Legislativo, Jorge Rodríguez. El cambio es interpretado como el primer paso de la dupla actualmente en el poder para iniciar la colonización del sistema de justicia venezolano.

 

Tarek William Saab: opacidad y discrecionalidad en los casos de corrupción

La salida de Tarek William Saab se venía comentando desde hacía meses, en especial luego de que a finales de 2025 varios fiscales y directores del Ministerio Público terminaran tras las rejas en otra operación anticorrupción.

Saab asumió el cargo de fiscal general en agosto de 2017, luego de que la cuestionada Asamblea Nacional Constituyente, impulsada por Nicolás Maduro, destituyera a la entonces fiscal general, Luisa Ortega Díaz, quien meses antes había roto con el Gobierno y comenzó a cuestionar sus actuaciones.

A lo largo de los más de ocho años que permaneció en el Ministerio Público, Saab desempeñó “un papel significativo en la represión estatal de opositores al Gobierno, en lugar de proporcionar protección a las víctimas de violaciones de Derechos Humanos y delitos”, denunció la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos para Venezuela de Naciones Unidas, en su segundo informe. En el documento indicó la Misión que los fiscales recibían instrucciones de sus superiores para actuar en casos donde el Poder Ejecutivo tenía intereses sin importar los hechos.

Pero Tarek William Saab no solamente amparó la persecución y las violaciones a las garantías fundamentales, sino que tampoco tomó medidas contundentes para frenar la corrupción. Y prueba de ello es la suerte que han corrido las investigaciones sobre tramas de corrupción que afectaron a Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y que el funcionario dijo haber desarticulado en su gestión.

Transparencia Venezuela ha hecho seguimiento a cientos de denuncias de corrupción. De los 340 casos nacionales identificados que estarían en manos del Ministerio Público hemos seleccionados 10 relacionados con irregularidades en la industria petrolera nacional (sobreprecios en Petrozamora y Petropiar, alteración de producción en la Faja del Orinoco, Pdvsa Cripto, entre otros) y en ninguno se evidencia avances significativos en las investigaciones o que en los tribunales se realizara el juicio y se dictara sentencia, salvo alguna condena contra funcionarios medios que habrían admitido los hechos.

En el caso de Pdvsa Cripto, el gran escándalo de corrupción que terminó costándole su puesto al entonces vicepresidente de Economía y ministro del Petróleo Tareck El Aissami— y junto a él a diputados, jueces, directivos de numerosas empresas públicas y privadas, funcionarios del sistema cripto, entre otros implicados—, es que ni siquiera hay certeza de que los implicados se encuentren en realidad privados de libertad, a pesar de la exhibición de los detenidos con uniformes anaranjados que circularon por los canales y redes oficiales. Y más de dos años después no se ha informado sobre el juicio, ni cuánto fue el daño sufrido por las arcas públicas, aunque cálculos propios ubican lo defraudado en más de 16.960 millones de dólares.

Sobre Odebrecht, por ejemplo, luego que Tarek William Saab sustituyera a Luisa Ortega Díaz en 2017, fue detenido el asistente del fiscal que había ido a Brasil a interrogar a Euzenando Acevedo, director de la empresa brasilera en Venezuela. La investigación quedó en la gaveta de la fiscalía 51.

Y mientras más se busca, más casos quedan perdidos en la opacidad, especialmente relacionados con Pdvsa, como la detención en octubre de 2024 del exministro del Petróleo que sustituyó a El Aissami tras su renuncia, y que también fue presidente de Pdvsa, el militar Pedro Rafael Tellechea Ruiz. El funcionario fue apresado junto a sus “colaboradores” por entregar “el cerebro de Pdvsa” a los servicios de inteligencia de Estados Unidos, según Saab. Nada más se supo, ni siquiera dónde está detenido, aunque se dice que estaría en la cárcel de El Rodeo.

Otro ejemplo es el llamado caso Atlantic, que denunció Tareck El Aissami cuando era ministro de Petróleo en agosto de 2022. Es un desfalco de casi 5.000 millones de dólares a través de un préstamo a Pdvsa en bolívares hecho por la empresa Administradora Atlantic 17107, C.A. y que la petrolera pagó en dólares. Saab calificó la trama como “hedionda” y “putrefacta”, pero —pese al escándalo y luego de mostrar al exvicepresidente de Finanzas de la petrolera, Víctor Aular, en un video “confesando”—, nada se sabe ni de expediente ni de Aular, quien según versiones fue librado de culpas a través de un sobreseimiento, del que el fiscal nunca habló. Incluso se dice que el exvicepresidente de Finanzas de Pdvsa fue dos veces sobreseído, en este y otro caso similar, porque los tribunales consideran que no hubo delito.

El propio Saab, en su última rendición de cuentas, al hablar de la lucha contra la corrupción se limitó a informar que 24.152 funcionarios y exfuncionarios fueron imputados desde su designación en 2017, de los cuales 6.954 fueron condenados, lo cual representa un 28,7%. No hay información de los casos.

Un rastreo sobre la actuación del Ministerio Público bajo la conducción de Tarek William Saab frente a las economías ilícitas — narcotráfico, tráfico de material estratégico, diversas modalidades de contrabando y extracción ilegal de oro y otros minerales— reveló que la información suministrada por ese despacho ha sido insuficiente, parcial, discrecional y hasta confusa, lo que exige un  esfuerzo de sistematización para tratar de determinar en qué casos avanza la acción penal, en cuántas causas se logra  sentencia condenatoria o absolutoria y cuáles expedientes estarían paralizados.

 

El Tribunal Supremo de Justicia es el próximo objetivo

Pero Saab no se ha marchado totalmente, pues la Asamblea Nacional decidió enviarlo de vuelta a la Defensoría del Pueblo, aunque en esta ocasión como encargado.

“Es un movimiento bastante obvio porque el control del Ministerio Público por parte de Maduro y de Cilia Flores había sido absoluto, tenían en Tarek William Saab un operador de sus intereses”, aseguró a la cadena Caracol de Colombia Zair Mundaray, el exdirector de Actuación Procesal del Ministerio Público en tiempos de Luisa Ortega Díaz.

Mundaray dio por hecho que en el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) también se producirán cambios y que los hermanos Rodríguez buscarán modificar la actual correlación de fuerzas, que ha sido ampliamente favorable al dúo Maduro-Flores.

Este organismo ha debido renovar a su directiva hace semanas, pues se venció su período y según el reglamento del TSJ se ha debido convocar una sesión plenaria para elegir una nueva, luego del acto de apertura judicial.

 

¿Quién es el nuevo fiscal general encargado?

«Egresado de la Universidad Católica Andrés Bello, con un máster en derecho constitucional por la Universidad de Valencia, España; un máster en Democracia, Derechos Humanos y Estado de Derecho en la Universidad de Alcalá de Henares en España; es especialista en ciencias penales y criminológicas, y posee dos diplomados en materia de derechos humanos», detalló Jorge Rodríguez, el presidente de la Asamblea Nacional, al presentarlo.

Sin embargo, el currículo de Devoe es más extenso. A principios del siglo XXI se desempeñó como segundo de Germán Saltrón, agente del Estado ante los organismos internacionales de Derechos Humanos; y en 2007 aterrizó en la Defensoría del Pueblo, donde ocupó el cargo de director de Servicios Jurídicos, un puesto que le permitió representar al organismo en instancias de Naciones Unidas y también dentro del país.

“Él formó parte de la comisión que redactó la resolución 8610”, aseguró un excompañero de Devoe. Esta polémica normativa dictada por el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, en 2015 permite a los militares emplear armas de fuego para restaurar el orden público en los casos que “sea inevitable”.

El instrumento contraviene lo establecido en el artículo 68 de la Constitución Nacional, que establece claramente que “se prohíbe el uso de armas de fuego y sustancias tóxicas en el control de manifestaciones pacíficas”.

 

Davoe: una ficha del círculo cercano

Devoe intentó sin éxito hacerse con el cargo de Defensor del Pueblo en 2014. Sin embargo, fue designado como secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Derechos Humanos, un organismo creado por el Gobierno que, en la práctica, se convirtió en una Defensoría paralela. El Consejo estuvo adscrito a la Cancillería y luego a la Vicepresidencia, con Delcy Rodríguez a la cabeza.

“Cuando Delcy Rodríguez heredó el Consejo dejó a Devoe, quien, gracias a su preparación y habilidad política, se ganó su confianza”, agregó otro informante.

Los hechos comprueban esto. Devoe ha ido acumulando numerosos puestos en los últimos años, así fue designado agente del Estado ante los organismos internacionales de Derechos Humanos y ha formado parte de las comisiones gubernamentales lideradas por Jorge Rodríguez que participaron en las fallidas negociaciones con la oposición en México (2021-2023) y Barbados (2023).

También ha sido designado por la actual presidenta encargada en las comisiones de intervención de la Superintendencia de Criptoactivos (Sunacrip) y de algunas filiales de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG).

Resucita la Comisión para la Revolución Judicial encabezada por Diosdado Cabello

Foto AP-Ariana Cubillos

Transparencia Venezuela, 24 de febrero de 2026. Primero fue el anuncio a finales de enero de la sexta reforma judicial del chavismo desde 1999. Luego fue la tarea de revisar los casos no contemplados por la Ley de Amnistía. Ambas actividades fueron asignadas a la Comisión para la Revolución Judicial, que preside Diosdado Cabello, ministro del Interior y vicepresidente Sectorial de Política, Seguridad Ciudadana y Paz.

 

¿La sexta reforma judicial?

Casi un lustro después de que Nicolás Maduro anunciara “una revolución que estremezca, que sacuda, que transforme el sistema de justicia del país”, su sucesora, Delcy Rodríguez, ha retomado la idea.

“He decidido convocar a una gran consulta nacional por un nuevo sistema de justicia y pido la colaboración de todos”, anunció el 30 de enero la presidenta encargada durante el acto de apertura de actividades judiciales 2026, desde el auditorio del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

Rodríguez afirmó que la justicia venezolana continúa enfrentando serios problemas, entre los cuales mencionó “el acceso a la justicia, el retardo judicial, la corrupción judicial, que la hay y la estamos persiguiendo y castigando, tanto en el Ministerio Público como en los tribunales de la República”.

Delcy Rodríguez puso así en tela de juicio el balance de gestión hecho por la presidenta del TSJ, magistrada Caryslia Rodríguez Rodríguez, quien apenas minutos antes, había asegurado que en 2025 el Poder Judicial presentó un “incremento sustancial” de sus indicadores, con un aumento de 24,37% de las sentencias del TSJ (6.292 sentencias), más que en 2024, y un aumento de 47,67% en el resto de los juzgados (781.403 decisiones). Datos globales sin detalles ni evidencias.

Al hacer el anuncio, Delcy Rodríguez dijo que el objetivo final de la reforma judicial es que se “incorporen las formas alternativas de justicia penal y que también se integren otras formas de justicia en el ámbito civil, mercantil, comercial y social”.

 

Revisión de expedientes de presos políticos

El 19 de febrero, durante la promulgación de la Ley de Amnistía, Delcy Rodríguez dijo que la Comisión de Revolución Judicial, que encabeza Cabello, también participará en la revisión de los casos no contemplados en ese instrumento legal.

Sería un trabajo conjunto con la Comisión Especial de Seguimiento de la Ley de Amnistía designada por el Parlamento, presidida por Jorge Arreaza, diputado de PSUV y exyerno de Hugo Chávez, y con el Programa de Convivencia Democrática, que coordina Ernesto Villegas, ministro para la Cultura.

 

Motivos para desconfiar

La Comisión para la Revolución Judicial, que Maduro creó en junio de 2021, con Diosdado Cabello a la cabeza, no cumplió con sus objetivos iniciales.

Nació con la tarea de resolver, en un plazo de 60 días, problemas como el hacinamiento en los centros de detención preventiva y garantizar el paso de los reclusos de estos centros a las cárceles. Sin embargo, la huelga carcelaria en 2024 se propagó por medio centenar de establecimientos penitenciarios y reclusorios, lo que reveló que la tarea no había sido lograda.

El hecho de que Rodríguez no haya dejado claro cuándo comenzará la consulta sobre la reforma judicial, qué modalidades seguirá, cuánto tiempo durará ni quiénes podrán participar constituye otra inquietud.

Además, la participación de Cabello en el examen de los expedientes de quienes no fueron favorecidos con la Ley de Amnistía lo coloca en el centro de una de las exigencias más importantes en el momento que vive Venezuela para avanzar hacia la transición: libertad para todos los presos políticos.

 

La justicia es un tema recurrente del poder en Venezuela

Desde que Nicolás Maduro anunció la creación de la Comisión para la Revolución Judicial, en cada acto de inicio de actividades judiciales ha abogado por hacer “más poderosa y justa” a la justicia venezolana. Pero la realidad es que el sistema de justicia ha sido un instrumento funcional de la gestión autoritaria, represiva y corrupta.

En 2024, por ejemplo, presentó cinco acciones, como reportó Suprema Injusticia en su momento. De estas recomendaciones, apenas dos se ejecutaron (elección de jueces de paz y reactivación del programa de tribunales móviles). Las reformas a los códigos Civil y de Procedimiento Civil siguen pendientes.

Cuatro años antes, también durante un acto de inicio de actividades judiciales, Maduro llamó a revisar la justicia en términos muy autocríticos.

“Hay cosas que están mal y no es por culpa de Donald Trump (el presidente de Estados Unidos), es por culpa de nosotros (…) que nadie se sienta ofendido o triste, pero tenemos que cambiar muchas cosas (…) Por eso me atrevo a proponer a la Asamblea Nacional Constituyente que asuma y nombre una alta comisión para hacer una reforma profunda del Poder Judicial venezolano y llevar a un cambio a todas las estructuras del Poder Judicial”, dijo.

Los antecedentes no nos permiten ser optimistas, viendo a los mismos actores, prometer lo mismo. Con la designación de funcionarios señalados por el abuso, la represión y el autoritarismo no se puede construir un modelo distinto de justicia, solo por que ahora usan traje y corbata. Un nuevo sistema de justicia es urgente y una tarea compleja, para comenzar deberá estar dirigido por personas probas, independientes y con capacidad. La sociedad civil venezolana ya está trabajando en eso.

Leyes en la que trabaja la comisión

  1. Proyecto de Ley de Educación Intercultural Bilingüe.

  2. Proyecto de “Ley de Coordinación de la Jurisdicción Especial Indígena con el Sistema de Justicia Nacional”
  3. Proyecto de “Ley Orgánica para la Elección de los Representantes Indígena”

Subcomisiones

Subcomisión de Legislación Indígena


  • Dip. Ezequiel Pérez Roa (Coordinador)
  • Dip. Gladys Guaipo

Subcomisión de Participación, Garantías, Deberes y Derechos de los Indígenas:


  • Dip. José Antonio España (Coordinador)
  • Dip. Amado Heredia
  • Dip. Virgilio Ferrer

Informes de gestión

2019
2020
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