En el primer mes del 2026, al menos 33% de los tanqueros petroleros vistos en Venezuela eran irregulares, mientras que en diciembre representaron 47%. Fueron 99 los buques identificados con su señal AIS encendida, que representan 18 más que los vistos en diciembre (81).
La intervención directa de EE.UU en las políticas energéticas de Venezuela tras la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores provocó un cambio radical en enero: las exportaciones subieron a cerca de 800.000 bpd y los clientes se diversificaron: Estados Unidos adquirió 284.000 bpd; China 156.000 bpd; las empresas Reliance de India, Repsol de España, mientras que otras volvieron a comprar.
Transparencia Venezuela, 17 de febrero de 2026. El movimiento de la llamada flota oscura en nuestras aguas territoriales está cambiando. El monitoreo del flujo de buques en las costas de Venezuela en enero 2026, comparado con los meses previos, muestra un nuevo panorama de comercio petrolero que era de esperarse, luego de nueve intercepciones de embarcaciones y la operación militar de Estados Unidos en Venezuela.
El total de buques observados en enero de 2026 fue de 114, una cantidad cercana a la vista en diciembre de 2025 (112), pero hubo cambios significativos: los buques identificados con su señal AIS encendida son 99, la mayor cantidad desde que se realiza el monitoreo, y representan 18 más que los vistos en diciembre (81).
Del total de buques identificados (99), tenían bandera internacional 82 y 17 de Venezuela. En cambio, los buques con señales AIS apagadas fueron 15, es decir, la mitad de los vistos en diciembre (31) a través de imágenes satelitales.
Las 15 embarcaciones en modo oscuro es la menor respecto a todos los meses previos, así como el número de embarcaciones irregulares que sumaron 38, si le añadimos los 23 sancionados y furtivos identificados en este período. De tal manera que en enero 33% de los tanqueros petroleros vistos en Venezuela eran irregulares, mientras que en diciembre representaron 47%.
¿Cómo se explica esta cantidad de buques irregulares?
En diciembre los contrabandistas de crudo sancionado intentaron aumentar la cantidad comercializada y por eso se observaron más navíos oscuros, al menos 31. Probablemente el éxito del Seahorse al entrar a Venezuela el 23 de noviembre y también salir, luego de un intento de intercepción de las fuerzas armadas estadounidenses, animó la llegada de más buques en modo oscuro a finales de ese mes y principios de diciembre.
Se estima entonces que los 15 vistos con señales apagadas en enero son parte de los 31 observados en diciembre que quedaron cercados en aguas territoriales de Venezuela, junto a 18 sancionados y furtivos presentes desde noviembre, uno desde diciembre, a los que se agregan cuatro irregulares que arribaron en enero: Nabiin, Volans, PVT Azura y Olina. Este último fue interceptado y obligado a regresar a Venezuela el 9 de enero, en una operación conjunta entre Washington y Caracas, mientras los otros tres permanecen en cerca de nuestras costas.
Todos los buques interceptados desde el 10 de diciembre entraban y salían de Venezuela con sus señales AIS apagadas o emitiendo señales falsas (spoofing), por lo menos desde el mes de julio, fecha en la que inició el monitoreo de navíos por parte de Transparencia Venezuela.
Por otro lado, el seguimiento permitió comprobar que varios tanqueros fantasmas desviaron su curso de las costas venezolanas, ya en diciembre, tratando de evitar ser confiscados. Entre ellos, el Boltaris, con bandera de Benín y carga de nafta rusa con destino a Venezuela, que cambió su trayectoria el 15 de diciembre.
Otro hallazgo del seguimiento en enero, respecto a los meses previos, es el aumento de la cantidad de buques que permanecieron menos de seis días en Venezuela: 33 frente a los 17 del mes de diciembre.
En relación con las operaciones de trasiego (STS), se detectaron dos, una cantidad menor respecto al mes de diciembre (5) y de noviembre (13). Los STS ocurrieron en Caquetíos, una zona discreta, próxima al puerto de Amuay del estado Falcón, en donde se observaron operaciones irregulares en los meses previos.


El impacto comercial de la cuarentena
Las exportaciones de hidrocarburos cayeron en diciembre alrededor de 350 mil barriles diarios según Vortexa, mientras que Reuters afirma que la caída fue superior a 450 mil barriles diarios. El cerco marítimo provocó un colapso logístico, pues los tanques de almacenamiento en tierra y marítimos de Pdvsa llegaron a su tope y obligaron el cierre de pozos. Pero, la intervención directa de Estados Unidos en las políticas energéticas de Venezuela a partir de la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores provocó un cambio radical en el mes de enero; las exportaciones subieron a cerca de 800.000 bpd y los clientes se diversificaron: Estados Unidos adquirió 284.000 bpd; China 156.000 bpd; las empresas Reliance de India, Repsol de España y otras volvieron a comprar.
Habiendo sido China el principal destinatario de la exportación opaca de crudo venezolano hasta noviembre, es el país más afectado por la “cuarentena” de Estados Unidos, aunque operativamente no le genera consecuencias como nación por sus vastos almacenamientos, sí le afecta a las nuevas empresas operadoras en Venezuela como China Concord Resources, Accumes Holding, Anhui Guangda Mining Investing Co y Conbest Group C.A., beneficiarias de Contratos de Participación Productiva (CPP), acordados de forma clandestina, que les permitían la comercialización de su producción como pago por su actividad. También enfrentan desafíos las pequeñas refinerías receptoras de crudo sancionado en la provincia de Shandong, cuyas ganancias dependen de los descuentos logrados en las compras opacas a Venezuela e Irán.
¿Y cómo Delcy usa los nuevos ingresos?
Estados Unidos anunció que el gobierno encargado ha recibido desde enero USD 500 millones, pero no hay ningún reporte de cómo se han gastado esos recursos.
El compromiso de Delcy Rodríguez, anunciado por el secretario de Estado, Marco Rubio, de aumento salarial aún no se concreta y nada se ha dicho de la eliminación del control cambiario, política que ha incentivado graves y múltiples casos de corrupción y seguirá promoviendo abusos por parte de quienes mantienen el poder de arbitraje.
Tras meses de desequilibrios en el mercado cambiario, a pesar del aumento en las exportaciones en 2025, la depreciación del bolívar oficial del año pasado fue del 82,7%. El diferencial entre el dólar oficial y el dólar paralelo aceleró la inflación y generó una vez más graves discrepancias entre los precios de bienes y servicios y los salarios, lo que empeoró la pobreza de millones de personas.
El pago a precio de mercado del crudo venezolano junto al control de los recursos anunciado por el secretario de Estado, Marco Rubio, corrigieron los pronósticos de crecimiento. Hasta ahora la mejora percibida es la disminución significativa del diferencial cambiario, sin embargo, el precio del dólar oficial pasó de 301,57 bolívares el 1 de enero a 367,31 bolívares el 31 del mismo mes.





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