El narcotráfico a la cabeza de las economías ilícitas

Venezuela sigue siendo reconocida a nivel internacional como uno de los principales países de tránsito de drogas, especialmente de la cocaína. Organismos internacionales y nacionales coinciden que la ubicación geográfica, aunada a las debilidades de los órganos de control y a la corrupción de algunos funcionarios públicos y efectivos de cuerpos de seguridad y defensa, ha permitido que el país sirva como un puente entre la droga que es producida principalmente en Colombia y naciones como México, Honduras, El Salvador o las islas del Caribe desde donde es enviada posteriormente a Estados Unidos, Europa y otros destinos.

El estado Zulia, al occidente de Venezuela, es la entidad que más recibe droga proveniente de Colombia, dada su cercanía con la región del Catatumbo, el principal enclave de cultivos de coca, de acuerdo con especialistas de crimen organizado entrevistados para este informe. En la zona tienen gran presencia grupos guerrilleros como el Ejército de Liberación Nacional, las disidencias de las FARC y hasta carteles mexicanos que se encargan de sacar los estupefacientes por vías aéreas o marítimas, como se precisó en el informe de Agentes criminales, interacciones oscuras.

Otros estados fronterizos de Venezuela, como Falcón al occidente o Sucre al oriente también se han convertido en importantes puntos de partida para la droga que llega desde Colombia y que sale a islas del Caribe u otros países. Entrevistas realizadas en distintas fuentes en el estado Bolívar, sugieren que en esa población las drogas transitan, pero no con fines de exportación sino para ser consumida por locales.

A pesar de que Venezuela no ha cambiado su papel en el mercado de droga mundial, algunos nuevos factores pueden influir en el corto plazo en la dinámica del narcotráfico en territorio venezolano. En particular, es conveniente resaltar dos: el aumento en la siembra y cultivo de coca en Colombia, y la aparición de algunas siembras de coca en Venezuela.

Respecto al primer factor, el informe de monitoreo de territorios afectados por cultivos ilícitos 2021 de Colombia señala con preocupación que el cultivo de coca en Colombia alcanzó un alto histórico. La subida revirtió una tendencia a la baja que se había observado desde 2017, luego del acuerdo de paz entre el Gobierno colombiano y la FARC. El aumento está motivado por distintos factores entre los cuales se encuentran un alza en la demanda mundial por la cocaína, mayores eficiencias en el proceso de cultivo de coca, y la presencia de nuevos actores ilegales en el territorio colombiano, entre otros. Adicionalmente, existen reportes sobre grupos narcotraficantes en Colombia empleando a migrantes venezolanos, quienes, por sus condiciones de vulnerabilidad, aceptan trabajar horas más laboriosas por sueldos menores, lo que aumenta la rentabilidad para el dueño del proceso productivo. La presencia de venezolanos en el proceso de producción también aumenta la probabilidad de que Venezuela sea utilizado como ruta de exportación.

El segundo factor relevante a hacer seguimiento es la creciente presencia de pequeños cultivos de coca en Venezuela. InSight Crime reportó la aparición de cultivos de coca y laboratorios de procesamiento de cocaína en Zulia y Apure. Asimismo, declaraciones oficiales del gobierno hacen referencia a la destrucción de hectáreas de plantaciones de coca y laboratorios químicos en esos estados. Sin embargo, el tamaño de esta producción naciente en Venezuela no es significativa en comparación a los volúmenes que transitan por el país.

Mejoras metodológicas

Con la certeza de que en 2022 y durante el primer semestre de 2023 el narcotráfico en Venezuela trabajó bajo un modus operandi casi idéntico al del año 2021, esta edición del estudio de economías ilícitas se centrará en la mejora de la estimación del tamaño total de esta actividad sobre la economía. Las mejoras se enfocan en explorar fuentes alternativas de incautaciones y tránsito de drogas en el país, y precisar el cálculo del precio de venta de las cantidades que transitan por Venezuela.

Nuevas fuentes secundarias de incautaciones

El 3 de diciembre de 2022, el Superintendente de la Superintendencia Nacional Antidrogas (Sunad), Richard López Vargas, anunció públicamente que, hasta esa fecha, se habían incautado 41,6 toneladas de drogas. Añadiendo reportes de semanas subsecuentes recogidos por InSight Crime, el monto de drogas incautadas asciende a 46,9 toneladas. Se asume que la mayoría de estas toneladas corresponden a incautaciones de cocaína a pesar de que no se haga la salvedad.

Una recopilación independiente de Runrunes acerca de las incautaciones de droga en el país arroja una aproximación similar. Según el medio, hasta el cierre de 2022, se habrían incautado 47,3 toneladas de cocaína y 13,4 toneladas de marihuana en el país.

Además, la base de datos Consolidated Counterdrug Database (CCDB), cuya fuente es una recopilación de informes de agencias federales norteamericanas, estima que transitaron 210 toneladas de cocaína por Venezuela en el año 2019. Para el ejercicio del dimensionamiento de este mercado ilícito en Venezuela, se asume que los niveles de tránsito desde 2019 se han mantenido constantes.

Nueva estimación de precios

Para mejorar la precisión de la estimación del valor del mercado de narcotráfico en Venezuela, se cambió la metodología para determinar el precio de los estupefacientes. En el ejercicio de 2022, se utilizó un promedio de precio de venta al detal de mercados destino de las exportaciones de droga de Venezuela (EE UU, Reino Unido, España, y Portugal). El producto del cálculo utilizando este promedio de precios por las cantidades incautadas no reflejaba una estimación de ingreso para Venezuela, sino una estimación del valor potencial del mercado de las cantidades comprobadas.

Bajo la nueva metodología, se busca reflejar más la realidad del rol que tiene Venezuela dentro de la cadena de valor del mercado de narcotráfico mundial. Al ser considerado como un país de tránsito, el valor añadido y los ingresos que podría estar percibiendo Venezuela están más asociados a los precios a los que “compra” los cargamentos de estupefacientes de sus proveedores, y los precios a los que los vende a sus clientes (cárteles en Centroamérica y el Caribe, y consumidores en Europa y Estados Unidos). Estos precios se acercan más a precios mayoristas que a los precios que podría estar pagando un consumidor final al detal en Europa o Estados Unidos. Adicionalmente, es importante considerar que parte de los clientes de Venezuela generalmente se encargan de otro segmento de mucha importancia y rentabilidad en la cadena de suministro del mercado global de las drogas. Ellos (asumidos como cárteles) se encargan de introducir y distribuir la mercancía en los países de consumo final, lo que representa un gran riesgo de seguridad. Para que el ejercicio tenga sentido económico, el precio que pagan los clientes de Venezuela debe ser menor al precio de venta final.

En 2022, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Onudd) publicó un anexo estadístico de su Reporte Mundial de Drogas 2022 donde detallan, por país, los precios mayoristas y al detal de estupefacientes, con base a encuestas levantadas por la Onudd. Para la actualización metodológica en la determinación de los precios de los cargamentos que pasan por Venezuela, se utilizó una muestra de países en la base de datos de la Onudd que están implicados en las rutas de narcotráfico que transitan por Venezuela.

El promedio de precios al mayor de la cocaína en Estados Unidos es USD 40.000 por kilogramo o USD 40 por gramo (54,4% menor al promedio de precio al detal de USD 87,71 por gramo). El promedio del mercado mayorista europeo se estimó en USD 36,746 por kilogramo; en contraste, los promedios de los precios mayoristas en Centro América y el Caribe se estiman en USD 11.500 y 13.442 por kilogramo, respectivamente. Se asume que Colombia funge como “proveedor” de la mercancía que pasa por Venezuela, el promedio de sus precios mayoristas es de USD 1.500 por kilogramo. 

 

Estimación de ingresos venezolanos por narcotráfico

El aumento en fuentes de incautaciones y la revisión de precios de la cocaína permiten estimar los ingresos para Venezuela por concepto de su rol en el mercado de droga mundial. Se utilizó un promedio de todos los precios mayoristas de cocaína en los mercados destino desde Venezuela (tanto consumidores intermedios como finales), este promedio se calculó en USD 23.977 por kilogramo de cocaína. Adicionalmente, las cantidades de cocaína a utilizar serán aquellas reportadas por la base de datos norteamericana (CCDB) para reflejar el volumen total que transita por Venezuela. Los precios correspondientes a la marihuana continúan siendo los precios de venta al detal al consumidor final por una ausencia de datos de precios mayoristas.

Con los supuestos anteriores, se puede asumir que a Venezuela ingresó USD 5.115 millones durante 2022.

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