Transparencia Venezuela, 30 de septiembre de 2026. La intensidad de los intercambios económicos y diplomáticos de Venezuela con China y Rusia fue decayendo al tiempo que se manifestaba la caída en la producción petrolera de Pdvsa, el incumplimiento de pagos de préstamos y el fracaso financiero de varios proyectos conjuntos, especialmente en las empresas mixtas petroleras y agrícolas, de armamento y camiones con Rusia; de equipos telefónicos, electrodomésticos y autobuses con China, entre otros.
Es así como a partir del año 2017 dejaron de fluir fondos estatales desde China y Rusia y las Comisiones de Alto Nivel con ambos países entran en un periodo de enfriamiento.
Pero, la imposición de sanciones financieras y petroleras sobre Venezuela, la pandemia del Covid-19 y la privatización encubierta de activos en sectores estratégicos venezolanos, reconfiguraron las relaciones de tal manera que a través de mecanismos distintos las autoridades de gobierno de los tres países mantuvieron la cooperación. Dos publicaciones de Transparencia Venezuela de 2025 reseñaron la cooperación financiera económica y productiva de Venezuela con China y Rusia desde 2022.
Los acontecimientos del 3 de enero de 2026 en Venezuela marcan un antes y un después en las relaciones con Rusia y China. El comercio de crudo y el estatus de las empresas petroleras de ambos países en Venezuela han sido tema de interés para los medios especializados en energía y aún más después del anuncio del convenio entre Washington y Caracas, en el que se otorga la concesión de 17 campos petroleros, y que presuntamente incluye yacimientos que están asignados a las petroleras China Concord Resources, China National Petroleum Corporation, Sinopec y a la rusa Petromost – Ruszarubezhneft. Según medios especializados Reuters y Bloomberg, justamente estas últimas empresas eran hasta enero las concesionarias de las mayores reservas de crudo.
Hasta 2025, Rusia y China mantenían el siguiente entramado empresarial:


Este reporte describe el alcance de la cooperación de Venezuela con Rusia y China en 2025 en contraste con el nuevo escenario de 2026 abarcando evasión de sanciones, sector petrolero, diplomacia, defensa, balanza comercial y otros sectores económicos.
Para finalizar, se describe la persistencia de brechas de gobernanza en Venezuela que mantiene su vulnerabilidad institucional a la entrada de capitales corrosivos, a pesar del desplazamiento de Rusia y China como aliados autoritarios.
Sigue leyendo el reporte completo en español aquí y su versión en inglés aquí